A altas velocidades, la centrífuga experimenta fuerzas centrífugas muy fuertes que pueden provocar la rotura del aparato. Para garantizar un funcionamiento seguro del laboratorio, todas las centrífugas deben inspeccionarse antes de cada uso.
¿Cómo comprobarlo?
Las centrífugas de plástico son fáciles de inspeccionar y no requieren equipo especial. Antes de colocar el tubo en ángulo con la luz, observe los signos iniciales de tensión excesiva en el plástico, como oscurecimiento, decoloración o 'grietas' visibles (ranuras visibles). Con el tiempo, estas grietas se ensancharán y eventualmente dejarán el tubo inutilizable.