Cada laboratorio tiene su propio ritmo, pero una cosa es constante: una centrífuga casi siempre forma parte del flujo de trabajo diario.
Cuando es necesario separar muestras de forma rápida y fiable, una centrífuga suele ser el primer equipo que viene a la mente en cualquier laboratorio.
¿Qué es la fuerza centrífuga? La fuerza centrífuga es una fuerza virtual, una fuerza de inercia, que aleja un objeto giratorio de su centro de rotación. La fuerza centrífuga se produce bajo dos condiciones: se produce por el entrelazamiento de la fuerza de inercia del movimiento del objeto y el vínculo central.
La tecnología centrífuga se utiliza principalmente para la separación y preparación de diversas muestras biológicas. La suspensión de muestras biológicas se mantiene en un tubo centrífugo con rotación a alta velocidad y, debido a la acción de la enorme fuerza centrífuga, las diminutas partículas suspendidas se depositan a una velocidad determinada.